Trastorno de Ansiedad : Cómo Dejar de Sobrepensar y Recuperar la Paz

Publicado el: 31 de Diciembre de 1969 | Autor: Omar Urbina

Pensar demasiado puede ser agotador. La mente va de un pensamiento a otro sin descanso, imaginando escenarios, anticipando problemas y reviviendo errores del pasado. Es como tener mil pestañas abiertas en la cabeza y no encontrar el botón para cerrarlas. Pero aquí está la buena noticia: no tienes que vivir así.

La ansiedad y el sobrepensar van de la mano, pero hay formas de calmarlos. No se trata de "dejar de pensar", sino de aprender a darle dirección a la mente. Vamos paso a paso.

1. Sal de la Trampa del Pensamiento

Cuando te atrapas en un ciclo de pensamientos repetitivos, pregúntate: "¿Este pensamiento me está ayudando o solo me está desgastando?" Muchas veces nos preocupamos por cosas que ni siquiera han pasado. Enfócate en lo que sí puedes controlar y suelta lo que no depende de ti.

2. Conecta con el Presente

La ansiedad suele llevarte al futuro; la culpa, al pasado. La paz está en el presente. Usa técnicas de mindfulness para volver aquí y ahora. Prueba esto: detente un momento y observa cinco cosas a tu alrededor, escucha cuatro sonidos, siente tres texturas, identifica dos olores y saborea algo. Esto le da a tu mente un respiro del torbellino de pensamientos.

3. Respira, Pero de Verdad

Parece obvio, pero muchas veces respiramos rápido y superficial sin darnos cuenta. Prueba la respiración 4-4-4: inhala por cuatro segundos, retén el aire siete segundos y exhala en ocho. Esto le manda a tu cerebro la señal de que todo está bien y activa la respuesta de relajación.

4. Desafía tus Pensamientos

No creas todo lo que piensas. La terapia cognitivo-conductual (TCC) nos enseña que la mente nos juega trucos y exagera las amenazas. Si un pensamiento te causa ansiedad, cuestionalo: "¿Es realmente cierto? ¿Qué evidencia tengo? ¿Qué le diría a un amigo que pensara esto?". Muchas veces te darás cuenta de que solo es un miedo disfrazado de certeza.

5. Mueve tu Cuerpo

La ansiedad se acumula en el cuerpo. Caminar, bailar, hacer ejercicio o simplemente estirarte puede ayudar a liberar esa tensión. No es necesario un gran esfuerzo, solo moverte un poco para salir del estancamiento mental.

6. Crea un Ritual de Cierre para el Día

Si tu mente no para antes de dormir, diseña un ritual nocturno. Puede ser escribir lo que te preocupa, leer algo ligero, escuchar música relajante o practicar una meditación guiada. La clave es decirle a tu cerebro: "Ya es hora de descansar".

Un Abrazo en Palabras

No eres tus pensamientos. No eres tu ansiedad. Eres mucho más que eso. Aprender a calmar la mente es un camino, pero cada pequeño paso cuenta. "La paz viene de dentro. No la busques afuera." - Buda. Tómate un momento, respira y recuérdalo: mereces tranquilidad.